Según informa la BBC de Londres, esta universidad, ubicada en Pensilvania, introdujo el programa Fitness for Life (Aptitud Física para la Vida) con el objetivo de animar a los estudiantes a perder peso. De esta manera, si un alumno tenía un Indice de Masa Corporal (IMC) -proporción de peso y altura- de más de 30, entonces debían dar ciertos pasos para demostrar que habían perdido peso, o que al menos lo habían intentado.
El profesor James L DeBoy, jefe del departamento de Salud, Educación Física y Recreación de la referida casa de estudios – y quien propuso el programa- dice que es probable que unos 30 estudiantes no pasen el programa y no puedan graduarse. “Alrededor del 15% de la población estudiantil no ha logrado obtener un Índice de Masa Corporal de menos de 30”, indicó el docente.
Por supuesto que la medida no le ha caído en gracia a los estudiantes que se sienten frustrados ante la posibilidad de no graduarse por razones distintas a los méritos académicos. No obstante, son conscientes de que la obesidad es un problema que están afrontando muchos de los estudiantes.
“Estamos en medio de una epidemia de obesidad en Estados Unidos y sabemos que la obesidad se asocia a (...) enfermedades del corazón, diabetes, accidentes cerebrovasculares, cáncer y trastornos musculo-esqueléticos”, insistió por su parte el profesor DeBoy al defender su iniciativa que ha sido considerada como drástica por los estudiantes.
LA OBESIDAD EN EE.UU
De acuerdo con la BBC, Dos de cada tres adultos y uno de cada cinco niños estadounidenses son obesos o tienen sobrepeso. – El sistema de salud gasta unos US$150.000 millones en el tratamiento de afecciones prevenibles causadas por la obesidad, una cifra que es el doble de lo que se gasta en la lucha contra el cáncer. – El gobierno ha fijado el objetivo de reducir la tasa de obesidad en adultos un 15% para el próximo año, aunque el Fondo para la Salud de ha dicho que esta meta no se podrá cumplir. – Para el profesor DeBoy, las universidades tienen la responsabilidad de abordar esta cuestión.

Los niños cuyas madres trabajan tienen menos probabilidades de llevar un estilo de vida sano que aquellos con madres que se quedan en casa.
Beijing (EFE). El número de defectos de nacimiento detectados en Beijing y otras zonas de China se duplicó en la última década debido a la mejora de la tecnología para detectarlos, a la maternidad tardía y a la contaminación, informó hoy la prensa china.
China registra uno de los índices de defectos de nacimiento más altos del mundo, con entre un 4% y un 6% de los 20 millones de bebes que nacen en China, superior a la media mundial de entre un 3% y un 4%, según funcionarios de sanidad chinos.
En uno de los últimos escándalos por contaminación, miles de niños están registrando en las últimas semanas niveles excesivos de plomo en la sangre por las emisiones de las fundiciones de todo el país.
